Camino del Escenario Cuatro: ¡manos a la obra!

Cuando el Sr. Brufau, Presidente de Repsol, empieza a decir lo mismo que Antonio Turiel y  Jean Laherrère una empieza a pensar que quizá los “agoreros” no nos equivoquemos tanto como dicen.  Y es que la semana pasada fueron publicadas en los diarios españoles unas declaraciones del Presidente de Repsol que comenzaban con titulares tan impactantes como “las reservas petroleras estarán agotadas en dos años “. Debajo del alarmate titular, las declaraciones de Sr. Brufau decían que, antes de 2020, la creciente demanda de petróleo no va a poder ser satisfecha porque las petroleras no están invirtiendo lo suficiente en nuevos pozos.

Esto no es nuevo, la Agencia Internacional de la Energía lleva años hablando de ello, utilizando, además, términos muy similares. Muchas otras personas también llevamos años diciendo lo mismo, aunque usando palabras diferentes. En lugar de hablar, como el presidente de Repsol, de “dificultades para rentabilizar las inversiones”, hablamos de descenso de la Tasa de Retorno Energético; en lugar de hablar de “falta de inversión en exploración” hablamos de agotamiento de los yacimientos; en lugar de hablar de que “la oferta no podrá seguir la demanda creciente” hablamos, directamente, de pico del petróleo.

Pero, en el fondo, hablamos de lo mismo. Es evidente que si las petroleras no invierten en nuevos pozos es porque saben que el negocio del petróleo cada vez es menos rentable. Y si no es rentable es porque la Tasa de Retorno Energético de los nuevos yacimientos es muy baja y no puede haber rentabilidad económica si las cuentas físicas de la energía no cuadran. Si se necesita más energía para buscar y extraer petróleo que la energía que luego se puede vender, no es extraño que nadie se fie de las nuevas exploraciones: ni petroleras, ni inversores, ni científicos “agoreros del peak oil”.

Sinceramente, me gustaría que los agoreros nos equivocásemos un poco más, porque desde que en 2014 nuestro grupo empezó a publicar los resultados de nuestros modelos[1]  hemos acertado en muchas cosas, y ninguna de ellas buena

Hablábamos, por ejemplo, del Escenario 1 o BAU, que era el caso hipotético en el cual la economía seguía creciendo con los mismos patrones de décadas pasadas.  Según nuestras previsiones, este escenario era imposible: los combustibles líquidos disponibles iban a ser menores que los demandados por una economía en crecimiento. Eso no significaba, necesariamente, que el PIB fuera a caer, pero sí que iban a ser necesarias formas de aumentar los beneficios empresariales diferentes a las de décadas pasadas: bajando los salarios y empeorando las condiciones de trabajo, por ejemplo, o consiguiendo que algunos países o personas dejasen de consumir petróleo para que otros pudieran seguir aumentando su consumo…. ¿A alguien le suena familiar esto? Es bastante obvio que algo ha cambiado en el mundo desde 2008. Es discutible que todos los cambios que hemos vivido se deban al pico del petróleo (que ya es evidente desde 2006 para el petróleo barato y fácil de extraer), pero, desde luego, el Escenario BAU no es lo que estamos viviendo esta década.

También hablábamos de un segundo escenario que podemos llamar de “crecimiento verde”: el Escenario 2. Éste consistía en una adaptación exclusivamente tecnológica al pico del petróleo. Ante el aumento del precio de gasolinas y gasóleos, la sociedad reaccionaría invirtiendo en vehículos eléctricos, energías renovables y tecnologías de ahorro y eficiencia. Eso conseguiría  resolver, al menos durante unos años, los problemas de escasez, y el crecimiento económico continuaría a buen ritmo. A la vista de los datos, podemos decir que este escenario no se ha cumplido. El número de vehículos eléctricos, por ejemplo, es todavía ridículo frente a lo que se preveían hace unos años[2]. Tampoco las energías renovables están creciendo lo suficiente para realizar una transición rápida y compensar el declive de las energías fósiles. Vamos muy lentos para el Escenario 2.  De todas formas, tampoco el Escenario 2 sería una solución a largo plazo, porque, si el crecimiento económico continuase, más tarde o más temprano los límites del planeta se manifestarían en forma de escasez de otro tipo de recursos como los minerales, las tierras fértiles, el agua o los sumideros de residuos.

Lo que estamos viviendo en la actualidad se parece al Escenario 3. En el Escenario 3, el pico del petróleo y la incapacidad para encontrar alternativas para el transporte hace que la economía se relocalice, también da lugar a crisis económicas que limitan el crecimiento. En este escenario, los países se obsesionan con la seguridad, se enzarzan en guerras para acaparar los recursos energéticos y se establecen barreras arancelarias. Todo esto pone fin a la globalización y fomenta las opciones políticas reaccionarias. El auge de Trump, Le Pen y Salvini y las guerras por los recursos de Oriente Medio, muestran que, desgraciadamente, el Escenario 3 es el que más se parece a la realidad de esta década.

Sin embargo, en nuestros modelos, hay un cuarto escenario: el Escenario 4. Dado que los Escenarios 1 y 2 no son posibles y el Escenario 3 no es deseable, se hace necesario buscar un horizonte a la vez posible y deseable.

He de reconocer que este Escenario 4 es nuestra asignatura pendiente. Todavía no hemos conseguido más que esbozarlo y no podemos dar datos sobre él ni hablar sobre qué consecuencias mostraría en nuestros modelos. De hecho, diseñar este Escenario 4 es una tarea enorme que no nos corresponde únicamente a nosotros; es, más bien, el gran reto que la humanidad tiene pendiente en este siglo. El Escenario 4 es el del Buen Decrecimiento. Es un escenario de decrecimiento porque todos los estudios han dejado claro que el crecimiento continuo en un mundo finito es imposible. E intenta ser de un Buen Decrecimiento, porque al malo ya sabemos cómo se llega: cerrando los ojos a la realidad y soñando que la tecnología y el mercado nos salvan milagrosamente.

En el Escenario 4, la sociedad se adapta al declive energético con cambios de estilos de vida, profundas transformaciones sociales y tecnologías apropiadas.  ¿Es igual de imposible este escenario que los Escenarios 1 y 2 por razones, no físicas, sino culturales?

Es muy fácil decir que sí y dejarse llevar por la desesperación. Pero, cuando oigo estos razonamientos, no puedo evitar pensar que los habitantes de este siglo XXI –que somos las generaciones mejor formadas, mejor alimentadas y con más recursos que han pisado el Planeta– parecemos una pandilla de niños mimados cuando hablamos con ese derrotismo del colapso de la civilización. Si nuestros tatarabuelos y tatarabuelas –esos que levantaron pueblos y ciudades a base de trabajar con sus manos los suelos áridos, sin ayuda de combustibles fósiles ni conocimientos científicos–  nos vieran, probablemente pensarían que somos una panda de indolentes e idiotas.

Además, cuando una lee sobre cosas tan fantásticas como la Agricultura Regenerativa  o la Bioconstrucción: capaces de producir alimentos y  construir viviendas realmente bellas, que requieren un uso mínimo de energía y tienen muy pocos impactos ambientales, que muestran muy buenos rendimientos económicos y además regeneran los suelos y restauran la biodiversidad… empieza a pensar que el Escenario 4 es realmente posible y la única razón por la cual no lo estamos viviendo son todos esos cientos y cientos de ideas obsoletas que pueblan nuestras mentes y nos atrapan en modos de vida ridículos, infelices, ineficientes y antiguos.

Así que…dejemos de perder tiempo y empecemos a esbozar ya cómo sería un buen Escenario 4, que, por ejemplo, se podría basar en cosas como estas:

  1. En el Escenario 4, lo primero que se implementan son cambios radicales en la concepción de la economía. Los países tienen como primer objetivo de su política económica  la consecución del máximo bienestar humano dentro de los límites de la sostenibilidad. El PIB deja de ser una medida de la marcha de la economía y es sustituido por indicadores como la huella ecológica, la felicidad interna, la TRE y la conservación del capital natural.
  2. En el Escenario 4, los gobiernos emprenden ambiciosas campañas de concienciación para conseguir que cada profesional, cada familia, cada empleado público, cada campesino y cada empresa piense en las posibilidades de ahorro energético en su actividad diaria. Se habla directa y ampliamente de los límites del crecimiento en los debates políticos y se consigue, en pocos años, sustituir la mentalidad consumista por una mentalidad consciente y comprometida con la biosfera y la sociedad. Vivir en armonía con la naturaleza y tener modos de vida de austera abundancia se convierten en motivos de prestigio social.
  3. En el Escenario 4, se establecen fuertes impuestos sobre la energía y las actividades más perjudiciales para la biosfera. Esto permite dar incentivos fiscales al ahorro energético y reducir impuestos a la contratación de personas, lo que hace bajar el consumo energético y también el desempleo.
  4. En el escenario 4, las ciudades se transforman radicalmente. El automóvil privado desaparece de las calles y es sustituido por todo tipo de vehículos ligeros, algunos de ellos eléctricos: bicicletas, triciclos, patinetes… Los vehículos pesados sólo son permitidos en entornos rurales y en el extrarradio de las ciudades, normalmente alquilados. Se fomenta la migración hacia ciudades de tamaño mediano y pueblos, donde la gestión del transporte y los alimentos es menos problemática.
  5. En el Escenario 4, los estados financian planes de reforma de las viviendas para hacerlas energéticamente eficientes. Los tejados y fachadas de las casas se llenan de captadores solares para calefacción, agua caliente, cocina y electricidad. Esto supone un reto para arquitectos y diseñadores que deben compatibilizar la estética de las casas con la eficiencia técnica.
  6. En el Escenario 4, el tratamiento de los residuos se orienta hacia medios biológicos: las huertas urbanas reciclan los residuos orgánicos, las aguas fecales se tratan con filtros verdes. Los residuos plásticos se eliminan con fuertes impuestos al uso de envases no reutilizables y la aplicación de severas políticas de separación de basuras.
  7. En el Escenario 4, la agricultura se transforma completamente hacia el modelo ecológico, regenerativo y local, lo que consigue unos ahorros energéticos enormes en todo el sector alimentario. La adopción de la agricultura sin laboreo y el manejo holístico del ganado consiguen revertir la desertización y la perdida de suelos de amplias regiones del planeta.
  8. En el Escenario 4, la presión de un enorme movimiento de consumidores vegetarianos  y los peligros asociados a la resistencia a antibióticos, hacen que se prohíban las prácticas de cría industrial del ganado. La ganadería queda restringida a los métodos extensivos, preferentemente con manejo holístico y pastoreo racional. Esto reduce la presión de la soja sobre las selvas tropicales, libera una gran cantidad de tierras para  bosques y aumenta la cantidad de alimentos disponibles en los países empobrecidos.
  9. En el Escenario 4, la agricultura urbana y periurbana consiguen satisfacer gran parte de las necesidades de alimento de las ciudades y crean numerosos puestos de trabajo Esto compensa la pérdida de empleos causada por la quiebra de los grupos empresariales ligados a la industria química y el automóvil.
  10. En el Escenario 4, las industrias acometen su transición energética redefiniendo sus procesos productivos. Se ve claramente que no basta con utilizar energías renovables para los mismos procesos obsoletos del siglo XX: es preciso repensar todas las actividades industriales para adaptarlas a la eficiencia energética, el reciclado total de minerales y el uso directo del calor solar. La producción industrial se relocaliza, se pierde en eficiencia y aumentan los costes de producción, pero se generan más puestos de trabajo, lo que termina equilibrando el poder adquisitivo de los trabajadores.
  11. En el Escenario 4, los planes de I+D+i centran todos sus esfuerzos en conseguir tecnologías sostenibles. Se acometen planes internacionales de investigación pública y abierta para resolver los principales problemas de la humanidad: reverdecimiento del Planeta y adaptación al cambio climático, protección de la biodiversidad, reciclado de los minerales claves para la tecnología (especialmente para la generación y almacenamiento de energía), sustitución de compuestos tóxicos, eliminación de residuos plásticos, almacenamiento de electricidad, recuperación de pesquerías, ahorro de agua, etc.
  12. En el Escenario 4, la competitividad, el individualismo y el consumismo dejan de ser valores socialmente aceptados. La cooperación se convierte en el valor básico en las relaciones humanas. El arte, la ciencia, la espiritualidad y las religiones hacen de la naturaleza y de la armonía entre la humanidad y la biosfera su principal tema de interés.
  13. En el Escenario 4, se revaloriza y se da poder real a las instituciones internacionales de Naciones Unidas, encargadas de dinamizar y coordinar la transición ecológica de la humanidad. Las guerras y los conflictos internacionales disminuyen enormemente porque se llega a la conclusión de que suponen un importante derroche de energía. La guerra por los recursos es abandonada debido a su nula eficiencia energética.
  14. En el Escenario 4, los cinturones de miseria de las ciudades del Sur desaparecen, se vuelven a poblar las zonas rurales y se prima la producción de alimentos para el consumo local frente a la agricultura de exportación y los biocombustibles (que sólo son autorizados para vehículos especiales). Las políticas de regeneración de suelos, apoyo a la agricultura campesina y reverdecimiento del Planeta consiguen que la desnutrición y la pobreza severa desaparezcan, a pesar de encontrarnos en pleno decrecimiento económico y con un severo declive de los combustibles fósiles. La población humana se consigue estabilizar en un número sostenible mientras crece en todo el planeta la cantidad de animales, plantas y vida silvestre. La biodiversidad se recupera después de la Sexta Gran Extinción que, oficialmente, ya se da por concluida.

En fin….quizá me ha salido excesivamente utópico este Escenario 4 pero, para eso sirve la utopía, como decía Galeano, para ser inalcanzable y obligarnos a caminar.

 

[1] Llamamos modelo a un conjunto de ecuaciones matemáticas simuladas por ordenador que relacionan la disponibilidad de energía de diversas fuentes con el comportamiento de la economía mundial.

[2] En 2013, por ejemplo, la IEA estimaba que habría 20 millones de vehículos eléctricos en 2020 (https://www.iea.org/publications/freepublications/publication/GlobalEVOutlook_2013.pdf) A día de hoy su número apenas llega a 2 millones https://www.iea.org/publications/freepublications/publication/GlobalEVOutlook2017.pdf.

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